EL CONCEPTO CAMBIANTE DE LIDERAZGO

 

Cynthia D.McCauley y otros en “Manual de Desarrollo de Liderazgo”

 

Desde la antigüedad el concepto de desarrollar líderes ha sido un tema de interés. Hay evidencias de que en el Antiguo Egipto el preparar a los faraones para el liderazgo era un tema importante al que se dedicaba gran cantidad de análisis y estudio.. En La República,  Platón describía a los líderes como “hombres de oro”, para distinguirlos de los artesanos y trabajadores, “hombres de bronce” que, evidentemente, no debían de liderar. Aristóteles fue el responsable del desarrollo de Alejandro Magno, el futuro líder de un Imperio. Pero este concepto antiguo del desarrollo de líderes –personas que eran líderes de nacimiento- que es diferente de la idea del desarrollo de liderazgo.

 

 Ideas más recientes mantienen que las habilidades aprendidas y las circunstancias conllevan la diferencia en liderazgo: el sargento al que se le confía el pelotón en tiempo de guerra, el oficinista que trabaja duramente y se convierte en Presidente de la compañía, el visionario que desarrolla una idea en una gran empresa; el callado miembro del jurado que levanta la voz en una situación de indecisión y se hace cargo de las deliberaciones.. Todos estos son ejemplos de personas que se convierten en líderes, del tipo de liderazgo que emerge en las personas en ciertas situaciones..  Esto es lo que tenemos en mente cuando hablamos del desarrollo del liderazgo en la actualidad : desarrollar la capacidad humana de la mayoría de las personas de actuar como líderes cuando es necesario. Esto es muy diferente de la antigua idea de formar y desarrollar alguien que se presumía nacido como líder.

 

      Este cambio de concepto en el desarrollo de liderazgo ha ocurrido debido al cambio del mismo concepto de liderazgo. Si este libro hubiese sido escrito hace cincuenta o cien años, su enfoque hubiese sido el educar y desarrollar líderes preconcebidos, preparar a personas de “obvio” potencial de liderazgo para desarrollar sus funciones. A medida que el concepto de que el liderazgo era innato fue cambiado por la idea de liderazgo como algo que puede ser aprendido, algo que puede surgir si es necesario bajo ciertas circunstancias, el concepto de desarrollo del liderazgo cambio del de cultivar la habilidad innata de unos selectos pocos al concepto de enseñar personas en general a convertirse en líderes. Este libro se basa en ese pilar: cómo desarrollar la habilidad de liderazgo de cualquier persona madura, inteligente y razonable.

 

    En otras palabras, la idea en sí de liderazgo y la de desarrollo del liderazgo han cambiado conjuntamente. Cuando pensamos en cómo desarrollar el liderazgo, es muy importante saber qué pensamos que es liderazgo. Lo que nos trae al tema principal de este capitulo. Cómo cambiará de nuevo el concepto de liderazgo, y cómo estos cambios pueden afectar el ejercicio del desarrollo del liderazgo en los próximos años?

 

Los cambios de liderazgo no es tan sólo cómo el liderazgo es definido, pero también como las personas ejercitan el liderazgo, es decir, qué es lo que las personas en grupos de trabajos, equipos y organizaciones realmente hacen.. Lo que las personas hacen dependen en gran medida en lo que piensan; las ideas y definiciones sirven como marco para la acción. Por ello, los cambios en liderazgo reflejan los cambios tanto en acciones y en el pensamiento sobre la acción..

 

El liderazgo es algo que parece que no ha cambiado mucho en siglos. Como es claro en este capítulo, creo que la práctica de liderazgo ha tenido grandes cambios. Lo que no ha cambiado es la necesidad del liderazgo.  Las personas siempre parecen necesitar alguna fuerza dentro de sus diversos grupos, comunidades, tribus y organizaciones para ayudarles a crear una dirección, evitar conflicto, y responder a cambios en su entorno. Los humanos sobreviven en este planeta uniéndonos juntos, y liderazgo es el nombre que damos a lo que nos une en una dirección común. Los objetivos de crear una dirección y responder a los cambios externos se mantienen tan vivos en la actualidad como en cualquier tiempo pasado. Pero lo que parece cambiar constantemente a través de la historia es los medios por los que las personas intentar crear esa fuerza de liderazgo.

 

    En el tiempo antiguo, la idea de liderazgo parece que era una de dominación, de mandar sonre unos seguidores; habían reyes y súbditos. Los reyes lideraban y los súbditos les seguían, como por ley natural. Esta idea de liderazgo se mantuvo por miles de años. Pero al tiempo de la Revolución Americana una idea de liderazgo radicalmente distinta empezó a aparecer, una en línea con la forma de ver más iluminada (enlightened) que incluyó el desarrollo de la democracia. Esta idea de liderazgo como influencia social, en la que el líder ve la necesidad de respetar y comprender los seguidores e intenta motivarlos por medios racionales y emocionales. Estos ha sido denominado Liderazgo Transaccional (Bass, 1985).

 

    En el siglo XX, el desarrollo de la idea moderna de liderazgo reflejó una forma de ver la Humanidad como con más profundos motivos internos psicológicos así como preocupaciones sociales, externas. El concepto moderno de liderazgo es uno de creación en las personas un compromiso interno a objetivos sociales, de transformar el interés egoísta de las personas en una preocupación social de mayor escala. Este nuevo concepto ha sido llamado liderazgo transformacional y representa una forma sofisticada y bien investigada de entender el liderazgo.

 

    En cada uno de estos cambios en la idea y ejercicio del liderazgo parece haber una tendencia constante a aumentar la igualdad entre el líder y los seguidores. Desde la idea antigua de líder en la que era un jefe absoluto a la idea en la que la función del líder es influir en las personas para que hagan lo que el líder piensa que es necesario hacer, a la idea en la que el líder y los seguidores deben de compartir un sentido interno de compromiso en un objetivo mayor, la diferencia entre el poder y la función del líder y de sus seguidores se ha ido reduciendo.

 

    Hay algunas indicaciones de que la idea y práctica de liderazgo están bajo otro tipo de cambio. Aunque la nueva forma aún no esta, en absoluto nada clara, el cambio en liderazgo esta vez puede conllevar eliminar completamente la distinción entre líderes y seguidores. En un futuro no muy lejano en liderazgo podría ser entendido como u proceso que conlleva acciones recíprocas. Con ello quiero decir que las personas que trabajan juntas, en cualquier papel de autoridad y poder que puedan tener, tendrán que ser concebidas como socios recíprocos al determinar lo que tiene sentido, cómo adaptarse al cambio, cuál es la dirección apropiada –la visión que guía, que era previamente dada por un líder en particular..

 

 

  La Tabla 13.1. resume el liderazgo como un concepto cambiante de ideas.

 

  MODELOS CAMBIANTES DE LIDERAZGO

 

     

   Antiguo Tradicional Moderno    Futuro
Idea de Liderazgo Dominación Influencia Common Goals Relaciones recíprocas
Acción de Liderazgo Mandar a seguidores Motivar a seguidores    Crear compromiso interno      Conseguir significado mutuo
Orientación en desarrollo del Liderazgo Poder del lider Habilidades impersonales del lider Auto-conocimiento del lider Interacción del grupo

 

 

 

    A medida que el concepto de liderazgo va cambiando, nada útil va quedando. Esto significa, por ejemplo,  que el concepto antiguo” de liderazgo (dominación) todavía se mantiene en el día de hoy, pero sólo en la medida que sirva un fin útil. En vez de pensar que cada concepto de liderazgo deja de existir al ser reemplazado por el siguiente, es más útil pensar el que cada nuevo concepto contiene el concepto anterior y construye algo nuevo sobre el mismo, usando el concepto antiguo como base.

 

    Los nuevos conceptos en general surgen debido a ciertas limitaciones del concepto antiguo, en cierta forma que el concepto antiguo ha sobrevivido a su utilidad. En el caso de liderazgo, por ejemplo, la idea de dominación, como muchos de los que hubiesen querido ser tiranos han descubierto, está limitado en su poder al verdaderamente motivar a las personas. Los seguidores frecuentemente cumplen a fin de evitar el castigo, y la calidad de su trabajo sufre en gran medida como resultado. El concepto de influencia se desarrolló a fin de afrontar esta limitación. Se construyó sobre la dominación, manteniendo lo que era útil (el líder como punto focal de la toma de decisiones para evitar confusión y conflicto), pero intentando evitar sus limitaciones, usando motivación positiva para obtener una mejor calidad de esfuerzo

 

Del mismo modo, el concepto moderno de liderazgo –el crear un compromiso interno hacia un fin común – supera las limitaciones de la idea de influencia. La influencia está limitada por la capacidad del líder de crear una verdadera motivación usando solamente el atractivo de las necesidades externas y las recompensas. El concepto del fin común añade la idea de que la motivación se refuerza si las personas trabajan hacia un fin común que incluya sus propios objetivos: la motivación interna, intrínseca viene a jugar un papel. El rol del líder se convierte en uno de dirigir un proceso de articulación objetivos comunes y conseguir un compromiso de todos para alcanzarlo. La idea de la influencia no desaparece porque el líder a menudo usa la influencia (atractivo a la razón y a los sentimientos) en el proces, pero la influencia se pone al servicio de un concepto mayor. De este modo el concepto de influencia se ve aumentado y sus limitaciones corregidas.

 

El concepto de liderazgo, por lo tanto, es una construcción compleja y de múltiples capas que se ha construido a lo largo del la historia. Este significado de varias capas lo hace complejo y difícil de definir, pero también lo hace un medio versátil y útil que se puede usar en una variedad de formas.

  A medida que pasa el tiempo esas formas se desgastan.; las viejas soluciones se convierten en problemas en sí mismos, a medida que el mundo cambia. Si queremos ponernos a pensar cómo e concepto de liderazgo pueda estar cambiando en la actualidad o en el futuro, tenemos que preguntarnos en qué medida el liderazgo moderno – la idea de conseguir un compromiso interno hacia unos objetivos comunes – puede sobrevivir su utilidad. A medida que aprendemos sobre la diversidad de ideas entre personas que cada vez más tienen especiales intereses, las limitaciones del concepto moderno de liderazgo pueden ser encontrada en el concepto del objetivo común.

 

A medida que el mundo está más interconectado a través de transportes globales y comunicaciones y una mayor diversidad de culturas y puntos de vista se conjugan al trabajar en grupo, el objetivo común va siendo cada vez más difícil de articular sobre un punto de vista único y unificado. Pero conlleva más que dificultad. Tal vez sea menos útil el definir objetivos bajo una perspectiva común.

  Por ejemplo, como podría el objetivo “desarrollar nuestra ciudad”  ser empresario efectivamente bajo un sólo punto de vista? Muchas personas lo podrán considerar un objetivo encomiable, pero está abierto a una serie de interpretaciones dependiendo de si el objetivo lo tiene un ecologista, el dueño de un negocio, un constructor, un trabajador de la construcción, una persona sin casa, o un joven profesional que acaba de empezar a trabajar.  Cada una de estas personas tiene una forma de ver lo que significa “desarrollar nuestra ciudad” que es legítima en sí misma, pero que puede ser diferente a, y tal vez no comparable, a la que los otros puedan tener. La forma de ver del constructor y del ecologista pueden diferir, pero sobre la misma base; no están de acuerdo sobre los valores, pero están de acuerdo en los términos básicos del debate. La forma de ver de la persona sin casa parece irrelevante en este debate. Cómo puede este punto de vista ser integrado en un liderazgo sobre el tema?

 

A medida que el concepto de liderazgo se ha desarrollado integrando una mayor variedad de voces (especialmente con la idea moderna de crear un compromiso interno), ha ido creciendo el potencial para la confusión, ya que las voces parece que no hablan el mismo idioma. Esto frecuentemente resulta en más que palabras encendidas en las reuniones políticas locales y la radicalización de posiciones; también resulta en un sentido de no pertenecer a la misma comunidad y puede conllevar parálisis. Si las personas se dirigen al líder (el alcalde, el representante político, el empresario ejemplar) y esperan que esta persona cree una visión de futuro que de alguna forma tome todos los puntos de vista en consideración, se verán frecuentemente defraudadas y se quejarán de la falta  de un buen liderazgo. 

 

Si las formas de ver de las personas que ven el mundo de formas significativamente diferentes se tiene que transformar de su propio interés a una preocupación sobre un mayor bien social, tal como el concepto moderno lo llama, entonces el bien social debe de ser concebido en unos términos altamente diferenciado, no unificados. Es este tipo de situaciones la que tengo en mente cuando sugiero que las limitaciones en la idea de un fin común puede conllevar una nueva forma de pensar sobre el liderazgo.

 

En un mundo (o una ciudad) que opera sobre múltiples formas de entender el mundo, el fin común se tiene que expresar en múltiples formas de pensamiento y valor, múltiples formas de significado. El líder individual no está preparado para hacer esto. Cualquier modelo de liderazgo en el que una persona en el que una persona se entienda como líder y otros como seguidores puede que no sea adecuado para las demandas complejas de este tipo de mundo. Lo que parece que es necesario es una forma de liderazgo que en realidad conlleve y aúne los diferentes en formas creativas y útiles en vez de intentar llegar a una solución a través de conflicto, supresión o negociación.

 

Hay alguna evidencia en la práctica del liderazgo que tal forma se está desarrollado? En el próximo capítulo ofrezco algunos ejemplos de práctica organizacional que parece conllevarlo. Estos son ejemplos de personas en organizaciones que actúan como si pensasen y comprendieran el liderazgo bajo una nueva luz.